La Carabela Portuguesa

Salvador Olguín
Las ciudades, sus caminos, parques y puentes, son materia líquida en la poesía de Salvador Olguín, mares por donde flotan las carabelas portuguesas extendiendo sus filamentos como una metáfora de la relación entre la consciencia y la inconsciencia: la vida, en sí, que se mueve y que no se mueve. Olguín sitúa lo cotidiano en ese punto cero, donde lo humano y la naturaleza coinciden y flotan.

La Carabela Portuguesa, fue la obra ganadora del  Premio Regional de Poesía Carmen Alardín 2010 por “su tratamiento de los objetos cotidianos, pero redescubriéndolos con ingenio; su acercamiento en apariencia narrativo, pero finalmente lírico”.  El Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, Conarte, convocó a escritores de la región noreste del país (Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León y Tamaulipas), mayores de edad, a presentar a concurso libros de poesía inéditos de entre 60 y 150 cuartillas. El libro está ilustrado por Kat Catmur

Sobre el autor

Salvador Olguín es un poeta y ensayista nacido en Monterrey, Nuevo León en 1979. Su trabajo ha aparecido en publicaciones en México, España y los Estados Unidos tales como las revistas Tierra Adentro, Parteaguas, Posdata, Revista de Literatura Mexicana Contemporánea, El Gran Vidrio así como el journal Anamesa, entre otros. Participó en el libro de ensayos José Gorostiza. La palabra infinita (Tierra adentro). Es autor de Siete días, pieza de teatro experimental basada en el poema Muerte sin fin de Gorostiza. Es Master en Humanidades y Pensamiento Social por la New York University, donde su trabajo de investigación sobre las relaciones entre la fotografía, el lenguaje y la muerte fue nominado para el Hirschhorn Thesis Award en 2011.

Tiene una fascinación por la fotografia post mórtem, el gnosticismo, la astronomia y el post-humanismo. Sus textos exploran las relaciones entre la imagen, el linguaje y el conocimiento, desde uma perspectiva interdisciplinaria. Actualmente dirige  Borderline Projects, organización con base en la galería Observatory, de Brooklyn, Nueva York, desde donde busca favorecer encuentros interdisciplinarios entre artistas, instituciones culturales e investigadores.


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