La magia de las palabras en un poema a Medellín de Surjit Patar

Surjit Patar

El Dr. Surjit Patar, nacido en 1944 en Patar, un pequeño poblado en el distrato de Punjab,  es el más prestigioso poeta vivo de Punjab. Con maestría de la universidad de Pujabi y un doctorado en literatura de la universidad Guro Nanak Dev Univesity, Amristar, fue uno de los poetas rebeldes en los años sesenta, identificado con movimientos de extrema izquierda y protesta por la partición del Punjab. Con el tiempo su discurso ha cambiado hacia las tradiciones clásicas del Punjab pero sin descuidar las esperanzas y aspiraciones de su tierra y su lenguaje. Opresión de la mujer y feticidio (“En el vientre de vidrio/es dificil para una bebe sobrevivir/y las que lo hacen son quemadas vivas”), éxodo masivo hacia el occidente (“Todos las aves se han ido/y también las nubes se han dispersado”), destrucción del Punjabi por la gobalización (“Ya no llamamos nuestros padres Ami y Bapu, ahora los llamamos Mummy and Papa”) constituye la mitad de su preocupación poética. El resto es poesía universal.

Profesor retirado,y presidente de la Pujab Sahit Academy, ha sido merecedor de importantes reconocimientos en la India como el Saraswati Samman (2009), el más alto honor literario de su país. Aunque su poesía no es conocida fuera de su país,   Patar no es extraño en el mundo de la literatura en español. Entre sus trabajos figura la traducido al Punjabi Bodas de Sangre de Federico García Lorca y de poemas de Pablo Neruda. En 1999 fue invitado por primera vez al IX Festival de la Poesía de Medellín, en una época donde por la situación económica y de seguridad de la ciudad y del país, Colombia figuraba en la lista del Departamento de Estado de los Estados Unidos como uno de los países peligrosos para visitar. Durante su participación  en el Festival en el 2007 Surjit Patar leyó un poema inspirado en su encuentro con un niño en el Parque Obrero de Medellín, quien sorprendido por su turbante y barba lo tomó por un mago.

El bello poema despertó en público asistente al anfiteatro Carlos Vieco una ovación atronadora.

 

En la ciudad de Medellín

En la ciudad de Medellín
en el Parque Obrero
un niño en su bicicleta
se me acercó.
Mirando mi turbante y
mi barba, me preguntó:
– ¿Es usted un mago?
Me reí y quise decirle que no.
Pero dije:
– Sí, yo soy un mago.
Puedo bajar estrellas del cielo
y hacer collares.
Puedo tornar las heridas
en flores.
Puedo transformar los árboles
en instrumentos musicales
y el viento en músicos.

– ¿De verdad? dijo el niño.
Por favor, cambie mi bicicleta
en un caballo.

Dije yo: ¡Oh,… No…!
No puedo hacer eso,
no soy el mago de los niños.
Soy el mago de los adultos.
– Entonces, ¿puede cambiar mi casa
en un palacio?
– ¡Oh, no. En realidad
yo no soy el mago de las cosas.
Soy un mago de las palabras.
– Ya entiendo.
Usted es un poeta,
dijo el niño,
y se fue en su bicicleta
diciéndome adiós con su mano.
Se alejó del parque
y entró
en mi poesía.

Traducción de Lisa Harrison

Video de la presentación. (Al final traducido al español)


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