Recordando a Fernando Pessoa

Fernando-Pessoa Thumb

“Si después de yo morir quisieran escribir mi biografía
no hay nada más sencillo.
Tiene sólo dos fechas
la de mi nacimiento y la de mi muerte.
Entre una y otra todos los días son míos”

Fernando Pessoa como Alberto Caeiro; Poemas Inconjuntos; Escrito entre 1913-15; Publicado en Atena nº 5, febrero de 1925

Hace poco estuvimos recordando la novela brasileña El Clon (O Clone) una producción considerada una de las mejores de la historia de la televisión brasileña, tanto por su contenido como por su calidad, por temas como el encuentro de culturas diferentes, la adicción a las drogas y la clonación, además del uso de escenarios naturales, grandes escenografías y tomas majestuosas.

En algunas escenas de Lobato, uno de los personajes interpretado por el actor Osmar Prado recita en medio del diálogo poemas del poeta portugués. Este video es un ejemplo de parte del poema Poema en línea recta (Poesia em Linha Reta).

Poema en línea recta

Nunca conocí a nadie a quien le hubiesen roto la cara.
Todos mis conocidos fueron campeones en todo.
Y yo, que fui ordinario, inmundo, vil,
un parásito descarado,
un tipo imperdonablemente sucio
al que tantas veces le faltó paciencia para bañarse;
yo que fui ridículo, absurdo,
que me llevé por delante las alfombras de las formalidades,
que fui grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
que recibí insultos sin abrir la boca
y que fui todavía más ridículo cuando la abrí;
yo que resulté cómico a las mucamas de hotel,
yo que sentí los guiños de los changadores,
yo que estafé, que pedí prestado y no devolví nunca,
yo que aparté el cuerpo cuando hubo que enfrentarse a puñetazos.
Yo que sufrí la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
me doy cuenta que no hay en este mundo otro como yo.

La gente que conozco y con la que hablo
nunca cayó en ridículo, nunca fue insultada,
nunca fue sino príncipe – todos ellos príncipes – en la vida…

¡Ah, quien pudiera oír una voz humana
confesando no un pecado sino una infamia;
contando no una violencia sino una cobardía!
Pero no, son todos la Maravilla si los escucho.
¿Es que no hay nadie en este ancho mundo capaz de confesar que una vez fue vil?
¡Oh príncipes, mis hermanos!

¡Basta, estoy harto de semidioses!
¿Dónde está la gente de este mundo?
¿Así que en esta tierra sólo yo soy vil y me equivoco?

Admitirán que las mujeres no los amaron,
aceptarán que fueron traicionados – ¡pero ridículos nunca!
Y yo que fui ridículo sin haber sido traicionado,
¿cómo puedo dirigirme a mis superiores sin titubear?
Yo que he sido vil, literalmente vil,
vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.

Fernando Pessoa

 

En otra escena se recitan apartes mezclados de dos poemas, La noche terrible (Na noite terrível) y Pecado original.

La noche terrible

En la noche terrible, sustancia natural de todas las noches,
En la noche de insomnio, sustancia natural de todas mis noches,
Recuerdo, velando en modorra incómoda,
Recuerdo lo que hice y lo que podía haber hecho en la vida.
Recuerdo, y una angustia
Se derrama por mí como un frío del cuerpo o un miedo.
Lo irreparable de mi pasado: ¡ése es el cadáver!
Todos los otros cadáveres quizá sean ilusiones.
Todos los muertos quizá estén vivos en otra parte.
Todos mis propios momentos pasados quizá existan por ahí,
En la ilusión del espacio y del tiempo,
En la falsedad del devenir.
Pero lo que yo no fui, lo que no hice, lo que ni siquiera soñe;
Lo que sólo ahora veo que debería haber hecho,
Lo que sólo ahora claramente veo que debería haber sido…
Es lo que está muerto más allá de todos los Dioses,
Eso —y fue al fin lo mejor de mí— es lo que ni los Dioses hacen vivir…

Si a cierta altura
Hubiese doblado hacia la izquierda en lugar de hacia la derecha;
Si a cierta altura
Hubiese dicho sí en lugar de no, o no en lugar de sí;
Si en cierta conversación
Hubiese tenido las frases que sólo ahora, en el entresueño, elaboro…
Si todo eso hubiese sido así,
Sería otro hoy, y tal vez el universo entero
Sería llevado insensiblemente a ser otro también,

Pero no doblé hacia el lado irreparablemente perdido,
No doblé ni pensé en doblar, y sólo ahora lo percibo;
Pero no dije no o no dije sí, y sólo ahora veo lo que no dije;
Pero las frases que faltó decir en ese momento me surgen todas,
Claras, inevitables, naturales,
La conversación cerrada concluyente,
La materia toda resuelta…
Pero sólo ahora lo que nunca fue, ni será hacia atrás, me duele.

Lo que de veras fallé no tiene ninguna esperanza
En ningún sistema metasfísico.
Puede ser que para otro mundo pueda llevar lo que soñé,
¿Pero podré llevar para otro mundo lo que me olvidé de soñar?
Esos sí, los sueños por tener, son el cadáver.
Lo entierro en mi corazón para siempre, para todo el tiempo, para todos los universos.

Esta noche donde no duermo, y el sosiego me cerca
Como una verdad de la que no participo,
Y allá fuera la luna, como una esperanza que no tengo,
es invisible para mí.

La vida de Pessoa es fascinante, en su mayor parte autodidacta de una profunda educación iniciada desde su infancia en Sudáfrica, lo que le da un perfecto dominio idioma en el que publicó gran parte de su obra.  De su madre heredó el francés y  luego de la negativa para una beca en la universidad de Oxford, decide mudarse a Lisboa donde  se ganó al vida como agente comercial pero también se dedicó a la traducción, la crítica literaria en varios periódicos y a la creación de poemas, parte de los cuales también publicó en una aventura editorial. En Portugal se convirtió en el principal foco estético de la vanguardia portuguesa y colaboró en diversas publicaciones como Orfeo, órgano de la literatura vanguardista.

Influido por la filosofía de Schopenhauer y de Nietzsche, y por el simbolismo francés, introdujo en su país las corrientes literarias en boga de la época; desde el modernismo al futurismo.

No publicó poesía en portugués hasta un año antes de su muerte, cuando apareció una colección de poemas firmados con 72 heterónimos distintos a quienes dio vida y obra, como si fueran distintos alter egos. Es la suya una obra que verdaderamente puede decirse que representa todos los aspectos diferentes de la personalidad del poeta con su completa variedad de voces y diferentes estilos individuales.

Un documental  de la serie “Grandes Portugueses”, la ex directora de la “Casa Fernando Pessoa”, periodista y escritora Clara Ferreira Alves hace una presentación del poeta portugués, trazando un recorrido desde sus años de infancia y adolescencia hasta sus años de madurez. En el programa, se leen poemas de Alberto Caeiro, Ricardo Reis, Álvaro de Campos (los heterónimos más importantes creados por Fernando Pessoa) y de Pessoa ortónimo. Este documental representa un buen punto de inicio para quienes deseen emprender la lectura de la obra de Pessoa.

Igualmente Wilkipedia tiene una completa biografía del autor.

Biografía

Si después de yo morir quisieran escribir mi biografía
no hay nada más sencillo.
Tiene sólo dos fechas
la de mi nacimiento y la de mi muerte.
Entre una y otra todos los días son míos.

(Fernando Pessoa/Alberto Caeiro; Poemas Inconjuntos; Escrito entre 1913-15; Publicado en Atena nº 5, febrero de 1925.)

Fernando Pessoa en las calles de Lisboa

 


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