Carta a mi madre de Juan Gelman

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Juan Gelman (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930 – México, D. F., 14 de enero de 2014) fue un prestigioso poeta argentino. Escritor desde su niñez, se desempeñó como periodista, traductor, y militante en organizaciones guerrilleras. Exiliado durante la dictadura militar iniciada en 1976, retornó a la Argentina en 1988 aunque se radicó en México. Buena parte de su vida y obra literaria se vieron signadas por el secuestro y desaparición de sus hijos y la búsqueda de su nieta nacida en cautiverio. Fue el cuarto argentino galardonado con el Premio Miguel de Cervantes, luego de Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y Adolfo Bioy Casares. Se lo considera uno de los grandes poetas contemporáneos de habla hispana, y un «expresionista del dolor».8 A su muerte, la Presidencia de la Nación Argentina decretó tres días de duelo nacional.

En 1989, Gelman publicó uno de sus libros cumbre, Carta a mi madre, motivado en la muerte de ella por cáncer hacia 1982, cuando se encontraba exiliado en México y trataba de obtener un pasaporte falso para a volver a verla antes de morir. El libro mismo es un largo poema. Eduardo Galeano lo describe como una obra en la que «el hijo rescata desesperadamente a la madre muerta, se impone a sí mismo su esencia, la percibe, la escucha, casi la toca con las palabras que fueron, que son de ambos todavía».

En esta década y en la siguiente, los argentinos descubrirían la poesía desgarradora y desgarrada de Gelman, una de las expresiones más profundas de la tragedia padecida por los latinoamericanos, que había sido silenciada por la censura de la dictadura.

Chile Años 80

Carta a mi Madre

(GINEBRA, PARÍS, JULIO 1984 PARÍS, NOVIEMBRE 1987)
a Teodora

 

Recibí tu carta 20 días después de tu muerte y cinco minutos después de saber que habías muerto
una carta que el cansancio, decías, te interrumpió
te habían visto bien por entonces
aguda como siempre
activa a los 85 años de edad pese a las tres operaciones contra el cáncer que finalmente te llevó

¿te llevó el cáncer?
¿no mi última carta?
la leíste, respondiste, moriste
¿adivinaste que me preparaba a volver?
yo entraría a tu cuarto y no lo ibas a admitir
y nos besábamos
nos abrazamos y lloramos
y nos volvemos a besar
a nombrar
y estamos juntos
no en estos fierros duros

vos
que contuviste tu muerte tanto tiempo
¿por qué no me esperaste un poco más?
¿temías por mi vida?
¿me habrás cuidado de ese modo?
¿jamás crecí para tu ser?
¿alguna parte de tu cuerpo siguió vivida de mi infancia?
¿por eso me expulsaste de tu morir?
¿como antes de vos?
¿por mi carta?
¿intuiste?

nos escribimos poco en estos años de exilio
también es cierto que antes nos hablamos poco
desde muy chico, el creado por vos se rebeló de vos
de tu amor tan estricto
así comí rabia y tristeza
nunca me pusiste la mano encima para pegar
pegabas con tu alma
extrañamente éramos juntos

no sé cómo es que mueras
me sos
estás desordenada en mi memoria
de cuando yo fui niño y de pronto muy grande
y no alcanzo a fijar tus rostros en un rostro
tus rostros es un aire
una calor
un aguas
tengo gestos de vos que son en vos
¿o no es así?
¿imagino?
¿o quiero imaginar?
¿recuerdo?
¿qué sangres te repito?
¿en qué mirada mía vos miras?
nos separamos muchas veces

nací con 5,5 kilos de peso
estuviste 36 horas en la cama dura del hospital hasta sacarme al mundo
me tuviste todo el tiempo que tu cuerpo me pudo contener
¿estabas bien conmigo adentro?
¿no te fui dando arrebatos, palpitaciones, golpes, miedos, odios, servidumbres?
¿estábamos bien, juntos así, yo en vos nadando a ciegas?
¿qué entonces me decías con fuerza silenciosa que siempre fue después?
debo haber sido muy feliz adentro tuyo
habré querido no salir nunca de vos
me expulsaste y lo expulsado te expulsó

¿esos son los fantasmas que me persigo hoy mismo
a mi edad ya
como cuando nadaba en tu agua?
¿de ahí me viene esta ceguera, la lentitud con que me entero, como si no quisiera, como si lo importante siga siendo la oscuridad que me abajó tu vientre o casa?
¿la tiniebla de grande suavidad?
¿dónde el lejano brillo no castiga con mundo piedra ni dolor?
¿es vida con los ojos cerrados?
¿por eso escribo versos?
¿para volver al vientre donde toda palabra va a nacer?
¿por hilo tenue?
la poesía ¿es simulacro de vos?
¿tus penas y tus goces?
¿te destruís conmigo como palabra en lapalabra?
¿por eso escribo versos?
¿te destruyo así pues?
¿nunca me nacerás?
¿las palabras son estas cenizas de adunarnos?

nos separaste muchas veces
¿eran separaciones?
¿formas para encontrarse como primera vez?
¿ese imposible nos hacía chocar?
¿eso me reprochabas en el fondo?
¿por eso eras tan triste algunas tardes?
tu tristeza me era insoportable
a veces quise morirme de eso todavía
¿ya tenía mi pedazo de vida para ocuparme de él?
¿como animal cualquiera?
¿ya soy triste por eso?
¿por tu tristeza ofende la injusticia
escándalo del mundo?

siempre supiste lo que hay entre nosotros y nunca me dijiste
¿por culpa mía?
¿te reproché todo el tiempo que me expulsaras de vos?
¿ése es mi exilio verdadero?
¿nos reprochamos ese amor que se buscaba por separaciones?
¿encendió hogueras para aprender la lejanía?
¿cada desencontrarnos fue la prueba del encuentro anterior?
¿así marcaste el infinito?

¿qué olvido es paz?
¿por qué de todos tus rostros vivos recuerdo con tanta precisión únicamente una fotografía?
Odessa, 1915, tenes 18 años, estudias medicina, no hay de comer
pero a tus mejillas habían subido dos manzanas (así me lo dijiste) (árbol del hambre que da frutas)
esas manzanas ¿tenían rojos del fuego del pogrom que te tocaba?
¿a los 5 años?
¿tu madre sacando de la casa en llamas a varios hermanitos?
¿y muerta a tu hermanita?
¿con todo eso
por todo eso
contra
me querés?
¿me pedías que fuera tu hermanita?
¿así me diste esta mujer, dentro
fuera de mí?
¿qué es esta herencia, madre
esa fotografía en tus 18 años hermosos
con tu largo cabello negriazul como noche del alma
partida en dos
ese vestido acampanado marcándote los pechos
las dos amigas reclinadas a tus pies
tu mirada hacia mí para que sepa que te amo irremediablemente?

¿así viaja el amor
de ser a antes de ser?
¿de ser a sido en tu belleza?
¿viajó de vos a mí?
¿viaja ahora
morida?
nada podemos preguntar sino este amor que todo el tiempo nos golpeó
con su unidad irrepetible
¿para que no olvidemos el dolor?
¿los dos niñitos del mercado de Ravelo con una gallinita en los brazos, ofreciendo barato y con gestos de madre, casi recién salidos de sus madres?
¿por qué te apareciste en el mercado boliviano?
¿en cada pena estás?
apagabas el sol para dormirme

¿podes quitarme vida?
¿ni quitártela yo?
¿castigabas por eso?
desciendo de tus pechos
tu implacable exigencia del viejo amor que nos tuvimos en las navegaciones de tu vientre
siempre conmigo fuiste doble
te hacía falta y me echaste de vos
¿para aprender a sernos otros?
cada mucho nos dabas un momento de paz: entonces me dejabas peinarte lentamente y te ibas en mí y yo era tu amante y más
¿tu padre?
¿ese rabino o santo?
¿que amabas?
¿más que a mí?
¿me perseguías porque no supe parecerme a él?
¿y cómo iba a parecerme?
¿no me querías otro?
¿lejos de ese dolor?
¿por qué tan vivo está lo que no fue?
¿nunca junté pedazos tuyos?
¿cada recuerdo se consume en su llama?
¿eso es la memoria?
¿suma y no síntesis?
¿ramas y nunca árbol?
¿pie sin ojo, mano sin hora?
¿nunca?
¿saliva que no moja?
¿así atan los cordones del alma?
¿vos sos dolor, miedo al dolor?

¿qué fue lo separado?
¿mi dedo de escribir en tu sangre?
¿mi serte de no serte?
y vos, ¿no eras el otro?
¿cuántas veces miraste las llamas del pogrom mientras yo te crecía, entraste al bosque donde cantaba el ruiseñor que nunca oí, jugaste con el que nunca fui?
nacimos junto a dos puertos distintos
conocemos las diferencias de la sal
vos y yo hicieran un mar desconocido con dos sales

me hiciste otro
no sigas castigándome por eso
¿te sigo castigando por eso?
¿y sin embargo
y cuándo
y yo tu sido?
¿vos en yo
vos de yo?
¿y qué podemos ya cambiar?
¿pudimos cambiar algo alguna vez?
¿nunca saldé las hambres del abuelo?
los ojos claros del retrato que presidía tu cuarto
¿qué puede el verdadero amor cambiar?
¿o nos es de tal modo que nos empuja a ser sí mismos?
¿para uno en el otro?
¿resonando en las partes de la noche?
¿como dos piedras contra el cielo?
¿pájaro y árbol?
cuando se posa el pájaro en el árbol, ¿quién es vuelo, quién tierra?
¿quién baja a oscuridad?
¿quién sube a luz?
¿qué goce pasa a llaga?
¿te llevo en llaga viva?
¿para que nos atemos otra vez?
¿este sufrido amor?

me hiciste dos
uno murió contuvo
el resto es el que soy
¿y dónde la cuerpalma umbilical?
¿dónde navega conteniéndonos?
madre harta de tumba: yo te recibo
yo te existo

¿tratos de amor hay en la sombra?
¿ya volveré a peinarte el dulce pelo
espesura donde mi mano queda?
¿pensativa en tu aroma?
¿gracia cuajada en lenta parecida?
¿me quisiste imposiblemente?
¿así me confirmaste en el furor?
¿puerto de tardes inclinadas al que volvías tantas veces?
¿dónde navegarás ahora sino en mí
contra mí?
¿puerto solo?
bella de cada mar en mi cabeza
llaga de espumas
alma

no sé qué daño es éste
tu soledad que arde
dame la rabia de tus huesos que yo los meceré
vos me acunaste yo te ahueso
¿quién podrá desmadrar al desterrado?
tiempo que no volvés
mares que te arrancaste de la espalda
tu leche constelada de cielos que no vi
leche llena de sed
tus pechos que callaban
paciencias
caballitos que el pasado maneó
llenos de estepa detenida
rota por mi avidez de vos
así me alzaste
me abajaste
me amaste sin piedad
pañal feroz de tu ternura

¿o yo fui tu cansancio?
¿te reproché que me expulsaras?
¿nos ata ese reproche hondísimo
que nunca amor pudo encontrar?
¿no me quisiste mar y navegar lejos de vos?
¿tiempo hecho de vos?
¿no me quisiste acaso otro cuando me concebías?
¿otra unición de esa unidad?
¿ama total de tus dos sangres?
¿te das cuenta del miedo que nos hiciste, madre?
¿de tu poder
tu claridad?

¿qué cuentas pago todavía?
¿qué acreedores desconozco?
¿necesito recorrer una a una tus penas para saber quién soy
quién fui cuando nos separamos por la carne
dolorosa del animal que diste a luz
siervarnía
ciega a mi servidumbre de tu sierva
pero esas maravillas donde me hijaste y te amadré
tu cercana distancia

¿me ponías a veces delantales de fierro?
¿me besabas a veces con pasión?
¿y qué pasión había en tu pasión ?
¿no podrías cesar en tu morir para decirme?
¿no te querés interrumpir?
¿entraste tanto en tu desparecer?
¿volvés al desamparo de mí?
¿tan duro era mi amor?
¿te di un alma y con otra te echaba a mi intemperie?
¿no pudiste morivivirme en suave claustro
no darme de nacer?
mi nacer, ¿te habrá apagado ganas de matarme?
¿eso me perdonabas y no me perdonabas?
¿así peleaste con tus sombras?
¿así me hiciste sombra tuya de otro cuerpo, me diste tu pezón
campo violeta
donde pacía un temblor? A ¿techo contra el terror?
¿única tela de la paz?
¿no la tejíamos los dos?
¿en mañanas cayendo sobre el patio donde jamás hubo otra gloria?
¿blancuras que de vos subían?
¿rocíos de tu sangre al puro sol?
¿lluvia de abajo interminable?
¿yo fui animal de lluvia?
¿te ensucié pechos con mi boca?
¿me diste a veces leche amarga?
,¿te olvidas de las veces que no quise comer de vos?
¿qué te venía entonces de la entraña del alma?
esos jugos, ¿no me atardecen fiero?
¿y vos crees que estás muriendo?
¿antes que muera yo?
¿y se apaguen, los gestos que escribiste en mi cuerpo?
¿las dichas que imprimiste?
¿en mi querer a las mujeres?
¿prolongándote en ellas?
¿que de vos me tuvieran y alejaran?

¿qué yo habré sido para vos?
¿cómo me habrás sufrido cuando salí de vos?
no saberte, ¿no es mi saber de vos?
yo no sé por qué cielos giraste
sé que giran en mí
nada pudiste finalmente ahorrarme
no soy sin vos sino de vos
no me reproches eso
todavía me entibia el blancor de tu nuca
y mis besos allí
siervos de esa armonía
¿cuántas veces se detuvo allí el mundo?
¿cuántas veces cesaste la injusticia allí
madre?
¿cuántas veces el mundo endureció tu leche
la que me abraza
la que me rechaza
la que te pide explicaciones?
¿ya solísima
y tarde
y tan temprano?
y esta tarde
¿no está llena de usted?
¿de veces que me amó?
la voz que canta al fondo de la calle
¿no es su voz?
¿temblor de vientre juntos todavía?
¿qué es este duro amor
tan suave y tuyo
lluvia a tu fuego
fuego a tu madera
llama escrita en el fuego con tu huesito último
ardor de pie en la noche?
¿alta?
¿qué gritas en mi alma?
pero no me gritas
tu paladar entrado a tiendas de la sombra siento frío
¿cuántas veces sentiste mis fríos?
¿me habrás mirado extrañada de vos?
¿no te fui acaso el peor de los monstruos?
¿el creado por vos?
¿y cómo hiciste para amarme?
¿ese trabajo dabas de comer contra tu propia oscuridad?
y uando abrí la boca, ¿no gritaste?
¿no se asustó tu lengua de mi lengua?
¿no hubo un jardín de espanto en tu saliva?
¿que sembré
cultivé
regué con mi tu sangre?
¿y qué te habré morido al darme a luz?
¿y la profundidad de mis desastres?
¿y nuestro encuentro inacabado
ya nunca
ya jamás
ya para siempre?
¿y pedregal de vos a vos donde sangraron mis rodillas?
¿cuando junto a mi cuna llorabas tantas cosas
y mi fiebre
y la fiebre de tu salvaje juventud?

así mezclaste mis huesitos con tu eternidad
tus besos era suaves en noches que me dejaste solo con el terror del mundo
¿me buscabas también así?
¿hermanos en el miedo me quisiste?
¿en un pañal de espanto?
¿o me parece que fue así?
¿dónde se hunde esta mano
dónde acaba?
¿escribís, mano, para que sepa yo?
¿y sabes más que yo?
tocaste el pecho de mi madre cuando fui animalito
conociste calores que no recuerdo ya
bodas que no conoceré
¿qué subtierra de la memoria aras?
¿soy planta que no ve sus raíces?
¿ve la planta raíces?
¿ve cielos
empujada?
¿cómo vos, madre, me empujas?
mi mano, ¿es más con vos que mismo yo?
¿siente tu leche o lunas de noche en mí perdida?

¿y mi boca?
¿cuánta alma te chupó?
¿te fue fiesta mi boca alguna vez?
¿y mis pies?
¿me mirabas los pies para verme el camino?
¿y tu ternura entonces?
¿era tu viaje hacia mi viaje?
¿fuiste rodeada de temor amoroso?
¿del caminar por mí?
¿por qué nunca supimos arreglar el dentrofuera que nos ata?
¿al afuerino de tu cuerpo?
tu leche seca moja mi alma
¿ahora la soy?
¿me es?
¿cuáles son los trabajos del pájaro que nunca me nombras?
¿el que nos volaría juntos?
¿ala yo
vuelo vos?
me obligaste a ser otro y tu perdón me muerde las cenizas
¿acaso yo podía prolongar tu belleza?
¿sin convertirla en cuerpo de dolor
lengua exiliada de tu nuca?
¿y cuánto amé la ausencia de tu nuca para que no doliera?
¿y que te devolviera?
¿a dulzura posible en este mundo?
¿conocida que no puedo nombrar?
¿vientre que nadie puede repetir?
¿lleno de maravilla, de gran desolación?
¿pasó a río deshecho por mis pies?
¿tan duro tu olvidar?
poderosa, ¿soy el que vos morís?
¿ceñido de tu nombre?
¿por qué te abrís y te cerras?
¿por qué brilla tu rostro en doble sangre
todavía?
pasé por vos a la hermosura del día
por mí pasas a la honda noche
con los ojos sacados porque ya nada había que ver
sino ese fino ruido que deshace lo que te hice sufrir
ahora que estás quieta

¿y cómo es nuestro amor
éste?

envolverán con un jacinto la mesa de los panes

pero ninguno
me hablará
estoy atado a tu suavísima
doy de
comer a tu animal más ciego

¿a quién das tregua
vos?

están ya blancos todos tus vestidos

las sábanas me aplastan y no puedo dormir
te odias en mí completamente
se crecieron la mirra y el incienso que sembraste en mi vez
deja que te
perfumen
acompañen tu gracia
mi alma calce tu transcurrir a nada
todavía recojo azucenas que habrás dejado aquí para que mire el doble rostro de tu amor

mecer tu cuna
lavar tus pañales
para que no
me dejes nunca más

sin avisar
sin pedirme permiso

aullabas cuando te separé de mí

ya no nos perdonemos

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