El poema del holocausto inspirado en un tango

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Una imagen tétrica nos trae la historia del campo de concentración de Jaowska, cerca de Czernowitz: mientras prisioneros judíos cavaban sus propias tumbas y marchaban a la muerte, un teniente de las SS ordenaba a una orquesta formada por  judíos para que tocaran con su violín un tema musical que llamaban el Tango de la muerte. De acuerdo a testimonios de los pocos sobrevivientes y a un folleto encontrado en los archivos del ejército rojo indican que este macabro rito se realizaba los campos de Janowska, Auschwitz y Lublin-Majdanek, entre otros.

Orquesta de prisioneros de Auschwitz.

Orquesta de prisioneros de Auschwitz.

Así lo asegura en la biografía del poeta Paul Celan publicada por el investigador de la Universidad de Yale, John Felstiner. Y es esta terrible imagen, la que inspiró a Celán a escribir su poema inicialmente titulado el Tango de la muerte. “Solo alguien como el que había vivido los horrores como judío en un campo de concentración nazi podía entender el significado de este título”, dice Festiner en su biografía de Celan.

Celan sobrevivió los horrores del nazismo cuando el ejército soviético en su marcha que dio la estocada final a Alemania en la Segunda Guerra Mundial llegó al campo de concentración donde el estaba recluido y liberó los prisioneros  que quedaban. Su familia no contó con la misma suerte. Su padre falleció en su reclusión por el tifus y su madre fue asesinada de un disparo por no ser “apta para el trabajo”.

Una fotografía del joven Celan

Una fotografía del joven Celan

Celan publicó su poema el 2 de mayo de 1947 en Bucarest, originalmente en rumano, con el título Tango Mortii (Tango de la muerte). Tenía 27 años. Paul Celan se identifica con las víctimas y les da su voz. El poema está construido como un contrapunto musical de varias voces, sin signos de puntuación, unidas en un tiempo presente repetitivo simulando la vida en un campo de concentración. Celan llenó su poema de señales, como la oposición entre el ideal del romanticismo alemán -la Margarita del Fausto de Goethe- y la bella Sulamita amada por el rey Salomón en el Cantar de los Cantares.

“En este poema las tumbas en el aire no son una metáfora”, explicó Celan más de una vez. El nombre del poema se cambió a Muerte en fuga y se transformó en una obsesión nacional en la Alemania de posguerra, que quería ajustar cuentas con el nazismo. Se leía en las radios y entró como texto obligatorio en las escuelas.

Inspirado en un tango.

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Eduardo Bianco

Según Felstiner, el poema de Celan, el más famoso del holocausto judío, estaba inspirado en la música de Plegaria, un tango de Eduardo Bianco, quien formó parte de la saga de músicos argentinos en Europa en los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial.

Del tango originalmente dedicado al rey Alfonso XIII de España, Felstiner explica que no no se usó la letra que habla de una mujer que reza en la iglesia sino la música. Incluso la versión “nazi” de Plegaria está registrada por Aleksander Kulisiewicz en el disco Songs from the depth of Hell (Canciones de la profundidades del infierno), una grabación conservada en museos dedicados al Holocausto en Israel y los Estados Unidos.

Bianco fue un músico que tuvo muy buena recepción en el Viejo Continente. Bien llegado a París en 1924, pronto se convirtió en uno de los directores de orquesta más respetados, logrando actuar en las salas más importantes de Europa donde se presentaba con un vestuario llamativo y suntuosa coreografía. Bianco  difundió el tango no solo en Europa, llegando a  países como Grecia y Turquía,  sino también en salas en Rusia y el Medio Oriente. Por su fama fue invitado a tocar para el Rey de España Alfonso XIII, Víctor Manuel III de Italia, Mussolini y hasta el mismo Hitler. Según varios artículos publicados en el Clarín, Bianco sentía admiración por “Il Duce” a quien dedicó los tangos Destino y Evocación.

Enrique Cadícamo,  a finales de los años treinta pasaba la voz a sus amigos tangueros residentes en París: “No hablen de política delante de Bianco porque es informante de la Gestapo”. En su historia del tango en París, sostiene que Bianco y sus músicos eran colaboradores del nazismo, cosa que según Néstor Pinsón de todotango Bianco negó en una charla con el músico Lito Bayardo. Bianco argumentaba que como músico no tenía ideas políticas, que tocó para todo el que lo solicitaba y que más bien se vio atrapado en medio de una Europa en guerra, resaltando incluso que en su gira por Rusia, tocó para el mariscal Stalin, quien personalmente lo felicitó. Algo de anotar es que con la llegada de Stalin, la ex Unión Soviética censuró el tango por considerarlo contrario a los preceptos del realismo soviético.

En cambio el Ministerio de Propaganda nazi lo acogió como un perfecto vehículo, que contrarrestaba la influencia de esa música “decadente”, “negra” y “judía” de los ritmos norteamericanos del jazz, blues o fox-trot. Si en la esfera de la música culta, se exlhaltó la grandiosidad de Wagner, en lo popular junto a las viejas canciones alemanas , el tango se supuso ventajoso para imponer nuevos ritmos, probablemente sin siquiera sospechar la influencia negra y judía (expertos señalan al violín como su principal aporte) también en el tango.

Después de su gira por Asia, Bianco decide quedarse en la Alemania nazi en 1936 donde tocó en numerosos conciertos y en radios controlados por la Reich. Según contó el periodista Nando Zanko, el embajador argentino Eduardo Labuge, un simpatizante del régimen, organizó un asado en homenaje al Führer, que asistió con su plana mayor. La música estuvo a cargo de Bianco. Aunque no existen datos si “Plegaria” (dedicada anteriormente a Alfonso XIII) fue parte del repertorio,  lo cierto es que la música, con algo de la solemnidad de una pieza eclesiástica, se convirtió en uno de los favoritos dentro de la Wehrmacht.

En otra versión Joseph Goebbels y asiste con su esposa aun a un concierto en Berlín y quedando hechizado con el violín de Bianco decide ir personalmente al camerino a felicitarlo y proponerle tocar para el Fürher.  Ya en este concierto para Hitler, el dictador se impresionó con Plegaria y envia a un edecán para pedir las partituras que el músico cedió halagado.

Durante la Segunda Guerra Mundial Bianco actúo para las tropas alemanas en países ocupados por el nazismo. Cuando el ejército nazi comienza la retirada de la Unión Soviética Bianco se da cuenta que tiene que irse.  El músico y su orquesta son detenidos en Insbruck y acusados de espionaje, pero al fin logran en diciembre de 1943 retornar a la Argentina. Allí no tiene la misma recepción que en Europa y su carrera comienza a declinar, en parte por problemas de salud y fallece en 1959 como consecuencia de un ataque de asma.

CELANPaul Celán se traslada a Bucarest y finalmente a Francia donde se nacionaliza. Sobrevive dando clases de literatura alemana y alemán (su lengua materna, auque hablaba también hebreo, yidish, rumano, ruso y francés) y realizando traducción de obras literarias del ruso y alemán. Al mismo tiempo escribe una obra poética que contiene unos 800 poemas, influída por el surrealismo y  rica en imágines bíblicas. Su poesía se enfrenta con la terrible angustia de expresar la agonía judía en el idioma del exterminador. “No hay nada en el mudo para que un poeta deje de escribir, ni siquiera cuando se trata de un judío y la lengua de sus poemas es el alemán” dijo.

En 1960 había recibido el Premio Nacional de Literatura Georg Buchner, la más alta distinción en lengua alemana. Pero la fama no fue un consuelo para su dolor. “Dale a tu palabra también el sentido, dale las sombras”, había escrito. El 20 de abril de 1970 se suicidó ahogándose en el Sena en París.

Sus alumnos de la famosa Escuela Normal Superior, encontraron una biografía de H”lderlin en su escritorio. Celan la había dejado abierta en una página que decía “a veces el genio se oscurece hundiéndose en el amargo pozo de su corazón”.

Muerte en fuga (Tango de la muerte)

Leche negra del alba te bebemos de tarde
te bebemos al mediodía y en la mañana
te bebemos de noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire
donde no estamos encogidos
Un hombre vive en la casa
juega con las serpientes
escribe cuando oscurece a Alemania tu pelo de oro
Margarete
escribe y sale de la casa
y brillan las estrellas y silba a sus perros
silba a sus judíos
y los manda a cavar una tumba en la tierra
y nos ordena ahora toquen para bailar

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía
te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
Un hombre vive en la casa
y juega con las serpientes y escribe
y escribe cuando oscurece a Alemania
tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamith
cavamos una tumba en el aire
donde no estamos encogidos
Grita
caven más hondo canten unos toquen otros
y empuña el acero del cinto
lo blande
sus ojos son azules
hundan más hondo las palas
toquen unos bailen otros

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos de mañana y al mediodía
te bebemos de tarde
bebemos y bebemos
un hombre vive en la casa
tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamith
un hombre juega con serpientes
Grita toquen más dulce la muerte
La muerte es un maestro de Alemania
y grita toquen más oscuro los violines
luego ascienden al aire
convertidos en humo
sólo entonces tienen una tumba en las nubes
donde no están encogidos.

Leche negra del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía
la muerte es un maestro de Alemania
te bebemos en la tarde y de mañana
bebemos y bebemos
la muerte es un maestro de Alemania
sus ojos son azules
te alcanzan sus balas de plomo
te alcanzan sin fallar
un hombre vive en la casa
tu pelo de oro Margarete
lanza sus mastines contra nosotros
nos regala una tumba en el aire
juega con las serpientes y sueña
la muerte es un maestro de Alemania
tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamith.

El Tango Plegaria (tango de la Muerte)


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